domingo, 20 de enero de 2019

censura sobre censura: los golfos

 

Los golfos (1959), el debut en el largometraje de Carlos Saura, supone una ruptura radical con el cine que se estaba haciendo hasta ese momento en España, sobre todo por su modo de acercarse a una juventud sin futuro mediante recursos del reportaje y del cinéma verité que toma de algunos reportajes periodísticos de Daniel Sueiro y de los militantes del Free Cinema. La larga secuencia del baile —que Saura ya había ensayado en la segunda parte de su práctica de fin de estudios en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas: La tarde del domingo (1957)— recuerda sobremanera al Momma Don't Allow (Karel Reisz y Tony Richardson, 1956).


La edición en formato doméstico en Francia por parte de Blaq Out en 2013 partía del máster en Betacam propiedad de Pere Portabella. Lleva por título Les Voyous, dura poco más de 76 minutos y corresponde a la versión previa a la intervención de la censura, que, antes de que la película asistiera al Festival de Cannes ya había estipulado los siguientes cortes:
Rollo 4. Suprimir el plano de los chicos del Frente de Juventudes en la taberna.
Rollo 6. Abreviar la secuencia en el antro existencialista, dejando solamente los planos necesarios para la continuidad de la acción.
Rollo 6 y 7. Abreviar la secuencia en el río, dejando solamente los planos necesarios para la continuidad de la acción.
Rollo 8. Suprimir íntegramente la secuencia en la alcoba eliminándose, por consiguiente, la escena de la cama.
La película pasa íntegra en Cannes por voluntad de Saura y Portabella, pero la administración exige para el estreno diez nuevos cortes. Y ésta prosa administrativa y un tanto gélida cobra otro sentido cuando es el propio realizador quien relata lo sucedido:
En concreto los cortes fueron: por una parte, que era lo menos importante, en la escena del “whisky a gogó” planos de ambiente, el baile, unas parejas abrazadas, iun  poco de todo. Lo que quedó era lo indispensable para que la escena pudiera entenderse, el gesto del chico al intentar coger la cartera… Pero lo más importante, lo verdaderamente grave, fue que desapareció casi por completo la escena del río Manzanares, una escena que había sido concebida por mí como algo casi independiente del resto de la película, y a la que tenía mucho cariño; era un poco la recreación de un ambiente que puede semejarse al de El Jarama, aunque no tenga nada que ver, los chicos, el río, la música, las radios de transistores… De esa secuencia falta todo, toda la preparación, el baile entre los chicos; falta el desarrollo del clima que se crea allí, con la música; creo que sólo queda la última parte, la pelea. Y luego, más adelante, me quitaron, un par de frases; recuerdo una de ellas, en un momento en que uno de los chicos estaba apoyado en un poste, al atardecer, y se veía Madrid al fondo, y decía: “Es difícil llegar a ser alguien aquí”, esa frase concretamente la suprimieron. Y luego falta también la escena completa en que el torero y la chica se acuestan juntos, y la secuencia era simplemente que estaban en la cama, muy púdicamente tapados, se suponía que habían pasado la noche juntos, e4ra por la mañana temprano y hablaban de sus proyectos de futuro, de lo fantástico que sería si el triunfaba en la corrida, que entonces todo cambiaría para ellos, algo así. Esa secuencia ni siquiera aparece. [Enrique Brasó: Carlos Saura. Madrid, Taller de Ediciones JB, 1974. pág. 69.]

El pase televisivo de la película en noviembre de 2016, a partir de un nuevo máster realizado desde la copia conservada en Filmoteca Española, desvela el alcance real de estos cortes, que afectan a la escena del club de jazz, cuando Visi (María Mayer) morrea con uno para que Ramón (Luis Marín) le pueda robar la cartera. Aproximadamente un minuto y medio en cuatro o cinco cortes que afectan a la pareja que se besa y a unos frescos con motivos religiosos.

 
 

También va fuera todo el arranque de la escena del río y, luego, cuando las parejas duermen la siesta y la cámara se recrea en los que bailan y en el cuerpo de Visi. Este segmento, con cortes de más de tres minutos, se ve afectado también por cambios en el montaje, alterando el orden de algunas subsecuencias.


Puede que existan cortes análogos de menor entidad. Uno de ellos, de unos quince segundos y que no parece que tenga nada que ver con la censura, afecta al momento en que Ramón entra en el bar después de robar al taxista hasta que dice "Ni pa' empezar tenemos". Durante este breve lapso no aparece ningún militante del Frente de Juventudes


En cualquier caso la escena de Visi y Paco (Ramón Rubio) en la cama ha desparecido de ambas copias. Lo único que la sugiere es el encuentro de la pareja cuando ella le dice “Anda, acompáñame” y él replica “Sí, eso te iba a decir yo”.


En resumen, la copia emitida por TVE supone un considerable avance en cuanto a calidad de imagen pero pierde algo más de seis minutos con respecto a la edición en DVD. Sin embargo, tampoco ésta conserva el metraje íntegro, previo a la intervención de la censura. Teniendo en cuenta el significado histórico de este título en la historia del cine español no estaría de más intentar una edición filológica que no sólo recuperara las secuencias perdidas —acaso irremediablemente—, sino que documentara al menos cuándo y cñómo se produjeron los cortes y el alcance de los mismos.

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