domingo, 20 de septiembre de 2026

la era del techniscope: el cromoscope

La versión primitiva de esta entrada se publicó en el blog Hispanoscope

El Cromoscope es la versión del Techniscope 2P creada por Mario Calzini para los laboratorios Tecnostampa. Según Roberto Curti, este sistema se habría llevado adelante sin contar con Technicolor Italiana, pero al parecer la filial del laboratorio estadounidense no emprendió acciones legales contra Tecnostampa. [Tonino Valerii: The Films. Jefferson, N.C.: McFarland & Company, 2016, pág. 209.]

La descripción publicada Calzini en el Journal of SMPTE en 1966 se refiere a un procedimiento de automatización con funciones de arranque y parada para copiadoras ópticas que, mediante un dispositivo electrónico, permite tirar copias anamórficas desde negativos 2P con encadenados y fundidos de negro o a negro y cambios de luz.

Las innovaciones introducidas por Calzini permiten saltar automáticamente unos fotogramas que se dejaban de más al principio y al final de cada plano del negativo original montado de modo que se pudieran tirar las copias o los duplicados sin tener que recurrir al montaje de negativo en A y B. En realidad, este funcionamiento se aplicó a todos los negativos en Techniscope que hemos podido consultar y lo incorporaba la copiadora que llegó a Fotofilm SAE de Barcelona, así que probablemente los propietarios de la patente adaptaron la innovación de Tecnostampa a sus copiadoras. Con una media de cincuenta o sesenta películas anuales en 2P, Technicolor Italiana no tenía capacidad para tirar todas las copias, así que las procesadas en Eastmacolor se procesaban en el laboratorio de los hermanos Francesco y Vincenzo Genesi.

He aquí las coproducciones hispano-italianas que fueron presentadas como Cromoscope en Italia y como Techniscope en España...

Los amantes de Verona / Giulietta e Romeo (Riccardo Freda, 1964)

¡Viva Carrancho! / L’uomo che viene da Canyon City (Alfonso Balcázar, 1965)

Plazo para morir / All'ombra di una colt (Gianni Grimaldi, 1965)

Cazador de recompensas / Per il gusto de uccidere (Tonino Valerii, 1966)

Tres noches violentas / Tre notti violente (Nick Nostro, 1966)

Anónima de asesinos / Jerry Land cacciatore di spie / Warteliste zur Hölle (Juan de Orduña, 1966)

Superargo, el hombre enmascarado / Superargo contro Diabolikus (Nick Nostro, 1966)
 
Los profesionales de la muerte / Professionisti per un massacro
(Nando Cicero, 1967)

Quince horcas para un asesino / Quindici forche per un assassino
(Nunzio Malasomma, 1967)

Superargo, el gigante / L’invincibile Superman
(Paolo Bianchini, 1968)
 
Tarzán en la gruta del oro / Zan, re della giungla
(Manuel Caño, 1969)

Los desesperados / Quei disperati che puzzano di sudore e di morte (Julio Buchs, 1969)

El Puro se sienta, espera y dispara / La taglia è tua... l'uomo l'ammazzo io
(Edoardo Mulargia, 1971)

 La perversa señora Ward / Lo strano vizio della Signora Wardh (Sergio Martino, 1971)
 
A partir de 1971 también aparecen coproducciones en Cromoscope procesadas en Italia por Technocrome y por Technospes, la fusión de los laboratorios Tecnostampa y Spes (Sviluppo Pellicole e Stampa).
 

La cola del escorpión / La coda dello scorpione (Sergio Martino, 1971)

La muerte camina con tacón alto / La morte cammina con i tacchi alti
(Luciano Ercoli, 1972) 
 
Los cuatro de Fort Apache / Campa carogna... la taglia cresce
(Giuseppe Rosatti, 1973)

Por último, no he logrado desentrañar si el Widescope era un sistema de dos perforaciones o un anamórfico de cuatro. No lo he localizado en ninguna coproducción con España, pero sí en un par de producciones italianas también procesadas en los laboratorios Tecnostampa...

Le spie uccidono a Beirut (Espías en Beirut, Luciano Martino, 1965)

Furia a Marrakech (Furia en Marrakech, Luciano Martino, Mino Loy, 1966)

domingo, 13 de septiembre de 2026

metacine de género en techniscope

La muerte del escorpión (1976) supone el debut en la dirección de Gonzalo Herralde, hermano del editor Jorge Herralde, de Anagrama. Su paraguas empresarial es Producciones Septiembre, en cuya gestación intervendrá también el restaurador y promotor cultural Oriol Regàs. [Esteve Riambau y Casimiro Torreiro. Productores en el cine español: Estado, dependencias y mercado. Cátedra / Filmoteca Española; Madrid, 2008; pág. 678.] La productora interviene únicamente en dos largometrajes dirigidos por Herralde:  el documental Raza, el espíritu de Franco (1977) y éste que nos ocupa.

Andrés Riera (Antonio Casas) es un productor de cine casado con Carmen (Teresa Gimpera), una actriz que dejó la profesión al contraer matrimonio. Carmen está liada con Luis (Eusebio Poncela), un guionista que se siente frustrado por el tipo de producciones que se ve obligado a escribir para Riera. Un día, ella recibe una postal en la que le hacen chantaje. Recurre entonces a un viejo amigo (Miguel Narros), abogado, para que haga el pago. En paralelo, Luis propone a Andrés un argumento que es esa misma historia e intenta convencerlo de que Carmen vuelva a ponerse ante las cámaras. Ficción y realidad no dejan de entrelazarse. Lo que empieza siendo una intriga de voluntad hitchcockiana con el cine como espejo de la vida se va complicando por caminos cada vez más evidentes que convierten el último tramo en una auténtica prueba de fuego de la suspensión de la incredulidad del espectador.

La película va a tropezar con algunos problemas administrativos que van a retrasar más de un año su estreno. Rodada en menos de cuatro semanas a principios de la primavera de 1975, Herralde pacta con José María Forn que este resuelva con su marca, Teide P.C. los trámites de la película toda vez que Septiembre Producciones aún no está legalizada. Cuando se solicita el cartón de exhibición por parte de ambas productoras, precisamente en septiembre de 1975, se les deniega porque en el formulario figura Teide P.C. únicamente con un 15% de la película y la productora de Herralde con el 85%. Forn asegura que ha sido un error al cumplimentar la solicitud, pero Herralde moviliza en paralelo a su asesor legal que, por mediación de Marcelino Oreja —por entonces subsecretario del Ministerio de Asuntos Exteriores—, se entrevista con el Director General de Cinematografía Rogelio Díez Alonso para intentar desfacer el entuerto. [Archivo General de la Administración, caja 36/05169.] No hay manera. El permiso de rodaje ha sido expedido a nombre de Forn y no existe otra posibilidad que la compra-venta de la película, lo que ocasionaría cuantiosos gastos añadidos que sumar al exiguo presupuesto, así que cuando la película se estrena en el Petit Pelayo barcelonés el 6 de diciembre de 1976, la única cartela que aparece en los créditos es la de Teide P.C.

La crítica barcelonesa responde a la propuesta como un solo hombre: “Film lúcido, apasionante e inteligentemente irónico”, escribe Jorge de Cominges en El Noticiero Universal; y Tomás Delclós, en Nuevo Fotogramas: “Un ejercicio inaudito, sin pretensiones, calladamente excepcional”. En Tele/eXprés Octavi Martí lo recomienda no solo a los interesados en el cine de género, sino a todos los amantes del cine”. Para cerrar este panorama crítico, cito por largo la crítica de José Luis Guarner en Cuadernos para el Diálogo:

A primera vista La muerte del escorpión es una cuidadosa descripción de cómo una araña teje su tela para atrapar a tres moscas; parece inscribirse, pues, en esa pequeña tradición del cine policíaco español... Pero dentro de ese contexto Gonzalo Herralde ha intentado una operación ambiciosa y original: al reducir deliberada e irónicamente los personajes a arquetipos y desarrollar la intriga con la fría precisión de un teorema, lo que se trata de ofrecer al espectador no es solo el documental de cómo se lleva a cabo un asesinato, sino también una lectura crítica de los mecanismos del género, y una reflexión sobre es peculiar antinomia entre la ilusión y la realidad que hace la naturaleza misma del cine.

Este aspecto metalingüístico y el protagonismo de Eusebio Poncela convierten la película de Herralde en una suerte de precedente iconográfico de Arrebato (Iván Zulueta, 1980).

 
En toda su carrera comercial apenas setenta y cuatro mil espectadores se sienten tentados por la propuesta de La muerte del escorpión. Herralde reincidirá con Producciones Septiembre en Raza, el espíritu de Franco y buscará financiación ajena para El asesino de Pedralbes (1978) —rodado en 16mm e "hinchado" a 35mm para acceder a una distribución normalizada—, dos de los documentales esenciales de la Transición. 

domingo, 6 de septiembre de 2026

la era del techniscope: clasificadas s

Antes de meternos en harina con las películas clasificadas "S" rodadas en 2P vayan por delante estos dramas eróticos o comedias sexy cuyo principal reclamo son sus repartos femeninos...

  

 Taxista de señoras / Taxi Love, servizio per signora (Sergio Bergonzelli, 1976)

 

Mayra, la Venus negra / La ragazza dalla pelle di corallo (Osvaldo Civirani, 1976)

 

Fango (Silvio F. Balbuena, 1976)

El Techniscope desaparece prácticamente de las pantallas desde mediados de la década de los setenta cuando el cine erótico italiano recurre al procedimiento en títulos como Le lunghe notti della Gestapo (Las largas noches de la Gestapo, Fabio De Agostini, 1977) o el documental Tomboy, i misteri del sesso (Lo increíble del sexo, Claudio Racca, 1977). En España, este apartado está prácticamente monopolizado por Jesús Franco, que a principios de la década de los ochenta siguió utilizando el sistema 2P antes, probablemente, por el ahorro de negativo que supone que por consideraciones estéticas. También facilitaría las cosas la pervivencia de cámaras adaptadas en Camara-Rent y productoras, y de maquinaria para el tiraje de copias en Fotofilm Barcelona, aunque el laboratorio que aparece en los créditos es Fotofilm Madrid.

El cuerpo central de este bloque está constituido por películas invariablemente calificadas "S" que Franco escribe y realiza para Golden Films Internacional entre 1981 y 1982. Es en esta serie donde Rosa María Almirall / Lina Romay adopta el alias Candy Coster, heterónimo que alcanza su apoteosis en Confesiones íntimas de una exhibicionista (1982), protagonizada por Candy Coster en el papel de Candy y dirigida por Candy Coster en la adaptación de las memorias apócrifas de Candy Coster. [Robert Monell en el blog El Franconomicon / I'm in a Jess Franco State of Mind, 11 de mayo de 2015.]

 
La noche de los sexos abiertos (Jesús Franco, 1981)

Macumba sexual (Jesús Franco, 1981)
 
Gemidos de placer (Jesús Franco, 1981)

El hotel de los ligues (Jesús Franco, 1981)
 
Las orgías inconfesables de Emmanuelle (Jesús Franco, 1982)

Botas negras, látigo de cuero (Jesús Franco, 1982)

Confesiones íntimas de una exhibicionista (Jesús Franco / Candy Coster, 1982)

Historia sexual de O (Jesús Franco, 1982)

La casa de las mujeres perdidas (Jesús Franco, 1982)

Mil sexos tiene la noche (Jesús Franco, 1982)
 
Fuera de la fiolmografía franquiana encontramos otros dos títulos... 

Lady Porno (Julio Pérez Tabernero, 1982) 

Desenfrenos carnales (Manuel Iglesias, 1982)

Una rajita para dos (Lulu Laverne, 1982) es ya un porno hard dirigido -si no se demuestra lo contrario- por Jesús Franco y Lina Romay con el alias comanditario de Lulu Laverne. Produce Fervi Films, la empresa de Fernando Vidal Campos. [El Franconomicon / I'm in a Jess Franco State of Mind: https://franconomicon.wordpress.com/2016/11/01/una-rajita-para-dos-1982/] En los títulos de crédito no consta ningún sistema 2P ni anamórfico y la copia a la que hemos tenido acceso procede de un VHS full screen, aunque en el laboratorio Fotofilm Madrid constaba como Techniscope.

El mismo Jesús Franco, con el alias de Clifford Brawn, es el pionero en estrenar una película nacional en una sala X: Lilian, la virgen pervertida (1984), en realidad, un softcore destinado a la calificación S con insertos hard en el mismo momento en que se legisla sobre las salas X. Pero se trata de una cinta en formato panorámico 1,66:1, no como Un pito para tres (Candy Coster / Lulu Laverne, 1985), otro de los cuatro pornos que Lina Romay y Jesús Franco realizaron para Fervi Films en Techniscope: “A esta historia llena de moraleja y mensaje la hemos titulado... Un pito para tres. Algo grosero en Eastmancolor y Techniscope, para que el espectador pueda verlo realmente en grande". [Citado por Franco Cesari en el blog I'm in a Jess Franco State of Mind, 25 de octubre de 2014.]

X

Un pito para tres (Candy Coster / Lulu Laverne, 1985)

El abuelo, la condesa y Escarlata la traviesa (Jesús Franco, 1985-1992)
[imagen procedente de El Franconomicón]

domingo, 30 de agosto de 2026

un documental de arte en pantalla ancha a contrapelo

A principios de los setenta Jesus Franco ha rodado algunas películas en Techniscope, como Drácula contra Frankenstein / Dracula prisonnier de Frankenstein (Jesús Franco, 1972), pero entre 1981 y 1982 factura una docena de producciones eróticas para Golden Films Internacional calificadas “S”.

Una derivada un tanto insólita de esta bulimia creativa es el cortometraje El tren expreso (Rosa María Almirall, 1983), que el cineasta y su musa, Lina Romay, legalizan con el verdadero nombre de ésta. Juan Almirall, su hermano, se encarga de la fotografía. La partitura corre por cuenta de Franco con el seudónimo de Pablo Villa y la locución, de Romay como Laura Arias recitando fragmentos del poema homónimo de Ramón de Campoamor. 

En realidad, el cortometraje es el resultado de rodar de modo fragmentario los carteles de una exposición sobre el ferrocarril de la belle époque organizada en el castillo de El Bil Bil, de Benalmádena, que Franco y su equipo han utilizado como decorado en Mil sexos tiene la noche (1982). En los momentos más afortunados, el experimento remeda el “documental de arte” que viviera su apogeo cuatro décadas antes; en los menos, las panorámicas pretenden suplir la falta de adecuación del formato anamórfico a las composiciones verticales que predominan en los carteles.

domingo, 23 de agosto de 2026

la era del techniscope: miscelánea

 

Entre 1964 y 1973, cuando estalla la burbuja de las coproducciones, la penetración del Techniscope en la cinematografía española era tal que algunos productos en principio refractarios al sistema acaban incorporándose al mismo: es el caso de cuatro largometrajes documentales y de una película de la Escuela de Barcelona que no encaja ni con calzador en la categoría de drama...

 

Finanzauto 67 (Manuel del Río, 1968)

 Ama lur (Néstor Basterretxea, Fernando Larruquert, 1968)


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Agur Everest / Namasté, Chamo Longmu (Fernando Larruquert, Juan Ignacio Lorente, 1973-1981),
rodada en Techniscope en 1973 y en 16mm 1,33:1 en la segunda expedición y exhibida en un salomónico formato panorámico 1,66:1.
 
 
Mar adentro (Francisco Bernabé, 1985)
 
Después del diluvio (Jacinto Esteva, 1968) 
 
... además de los documentales de corto metraje...
 
Breve visión de Tokio (Luis José Comerón, 1967)

Recuerdo de Bangkok (Luis José Comerón, 1967)

Nuestro paso por Hong-Kong (Luis José Comerón, 1967)

Paseo por la vieja Constantinopla (Luis José Comerón, 1967)

Tossa, playa del mundo (Luis José Comerón, 1967-1973)

La ciudad flotante (José Antonio de la Loma, 1968)

Nueva York insólito (José Antonio de la Loma, 1969)

Indianápolis 1969 (José Antonio de la Loma, 1969)

Islas Vírgenes: Santo Tomás (José Antonio de la Loma, 1969)

Las Bahamas - Nassau (José Antonio de la Loma, 1969)

Islas del Caribe: Barbados (José Antonio de la Loma, 1969)
 
Islas del Caribe: La Martinica (José Antonio de la Loma, 1969)

Doñana (Tierras de Doñana) (Rafael Trecu, 1969)

Saludos desde Río de Janeiro (José María Ricarte, 1970)

Un puente sobre el Bósforo (José María Ricarte, 1970)

Pirineo catalán (Invierno) (Joaquín Coll Espona, 1970)

Usisumbue (No molesten)
(Francisco Bernabé, Rafael Trecu, 1971)

Navarra agreste (Francisco Bernabé, 1971)

Las encantadas (Francisco Bernabé, Rafael Trecu, 1974)

Mauritius, llave del Índico (Francisco Bernabé, Rafael Trecu, 1975)

Marismas en La Mancha (Francisco Bernabé, Rafael Trecu, 1975)

Finanzauto: visita Sr. Ministro (1976)

Bosques ibéricos (Francisco Bernabé, Rafael Trecu, 1980)

 El tren expreso
(Rosa María Almirall, 1983)

El Rabil (Francisco Bernabé, Rafael Trecu, 1983)

La almadraba (Francisco Bernabé, Rafael Trecu, 1985)

También Luciano Berriatúa realiza sus dos primeros cortometrajes de ficción en 35mm en Techniscope:
 
El alquimista (Luciano Berriatúa, 1971)

Duma el silencioso (Luciano Berriatúa, 1972)
 
Y Mario Gas y Emma Cohen...
 
Tango (Mario Gas, 1975) 
 
La plaza
(Emma Cohen, 1976)

Por último, aprovechemos esta entrada miscelánea para situar algunos musicales de muy distinta índole:

 Dos chicas locas locas (Pedro Lazaga, 1964)

Agáchate, que disparan (Manuel Esteba, 1966)
 
El amor brujo
(Francisco Rovira Beleta, 1967),
rodada en Techniscope y Panavision 70mm *

Con ella llegó el amor (Ramón Torrado, 1970)

La chica del Molino Rojo (Eugenio Martín, 1973)

Lo matas tú o lo mato yo / Les Humphries: Es knallt - und die Engel singen /
Mena forte più forte... che mi piace!
(Dieter Geissler, Roberto Leoni, 1974)

Último tango en Madrid (José Luis Madrid, 1975)