domingo, 27 de septiembre de 2026

el primer cromoscope en coproducción con españa

Cuando Hispamer se implica en la financiación de Los amantes de Verona / Giulietta e Romeo (Riccardo Freda, 1964) tiene ya un importante historial de coproducciones con Italia y Francia. Treinta y una de sus treinta y seis películas entre 1962 y 1969 se acogen a esta fórmula. [Esteve Riambau y Casimiro Torreiro: Productores en el cine español: Estado, dependencias y mercado. Madrid: Cátedra / Filmoteca Española, 2008, pág. 869.]

En esta ocasión, la italiana Imprecine asume la parte mayoritaria e Hispamer un 30%, que se refleja en el rodaje en exteriores en Ávila y Madrid y en los modestos estudios Ballesteros, y la presencia testimonial en el elenco de Carlos Estrada y Toni Soler, del coordinador de especialistas y maestro de armas José Luis Chinchilla, y de algunos técnicos acreditados únicamente en España. El contrato de coproducción especifica que el montaje se realizará en Italia y que “el Grupo Italiano pondrá a disposición del Grupo Español y eso a título de préstamo —90 (noventa) días después del comienzo del rodaje— todo el material necesario para la edición del film en lengua española, o sea: negativo original, soundtrack, efectos, música, y negativo y banda sonora para el tráiler”. [Contrato de coproducción firmado el 25 de enero de 1964 entre Imprecine y P.C. Hispamer, en Archivo General de la Administración, caja 36/4862.]

Pero todo este proceso se demora sin que sea posible deducir la causa de la documentación administrativa. Puesto en marcha el proyecto con motivo centenario del nacimiento de William Shakespeare, la distribución en España solo se concreta en octubre de 1966, cuando Discentro asume la distribución. El retraso favorece que las copias se puedan tirar directamente en Fotofilm, aunque en el documento de “datos finales” que la productora debe remitir a la Dirección General de Cine, el formato de rodaje y proyección figura como Cromoscope -la marca 2P de Tecnostampa- y no como Techniscope. Las copias españolas se tiran desde un internegativo anamórfico, enviado a España por la productora italiana.

El presupuesto presentado por la productora es rebajado sustancialmente por la auditoría del Instituto Nacional de Cinematografía. Los más de seis millones de pesetas en que cifra Hispamer su inversión, quedan reducidos a tres. Los apartados más afectados son los de escenografía, material virgen y laboratorios. Las 2.600.000 pesetas dedicadas a decorados y alquiler de exteriores se valoran en 1.200.000; las 483.000 de revelado de imagen quedan valoradas en 125.000; y las 623.283 de película virgen, en 205.899. La calificación en Segunda A sobre este coste reconocido supone un duro golpe para la empresa, cuyo apoderado, Sergio Newman, presenta un recurso el 23 de diciembre de 1964 en el que solicita que se revise la clasificación de acuerdo con algunas modificaciones que se han realizado en la versión española, como las supresiones en los rollos 2, 5, 7, 8 y 10, “para aligerar algunas secuencias y hacer la película más activa y ligera”, la modificación del montaje “para darla más agilidad” y el nuevo doblaje de algunas escenas, “que han favorecido notablemente la película”. [Archivo General de la Administración, caja 36/04111.]

Las mismas productoras han rodado back to back Genoveva de Brabante / Genoveffa di Brabante (1964), esta vez en formato panorámico y Eastmancolor procesado también por Tecnostampa. Esta segunda cinta esta oficialmente dirigida por José Luis Monter, que figura como ayudante de dirección en la anterior, aunque los especialistas aseguran que la realización corre por cuenta de Freda al cien por cien. [Roberto Curti: Riccardo Freda: The Life and Works of a Born Filmmaker. Jefferson, NC: Mcfarland & Company, 2017, págs. 206-215.]

En Estados Unidos Los amantes de Verona es distribuida por World Entertaiment, que promociona el formato como Wide ScreenScope.

 

domingo, 20 de septiembre de 2026

la era del techniscope: el cromoscope

La versión primitiva de esta entrada se publicó en el blog Hispanoscope

El Cromoscope es la versión del Techniscope 2P creada por Mario Calzini para los laboratorios Tecnostampa. Según Roberto Curti, este sistema se habría llevado adelante sin contar con Technicolor Italiana, pero al parecer la filial del laboratorio estadounidense no emprendió acciones legales contra Tecnostampa. [Tonino Valerii: The Films. Jefferson, N.C.: McFarland & Company, 2016, pág. 209.]

La descripción publicada Calzini en el Journal of SMPTE en 1966 se refiere a un procedimiento de automatización con funciones de arranque y parada para copiadoras ópticas que, mediante un dispositivo electrónico, permite tirar copias anamórficas desde negativos 2P con encadenados y fundidos de negro o a negro y cambios de luz.

Las innovaciones introducidas por Calzini permiten saltar automáticamente unos fotogramas que se dejaban de más al principio y al final de cada plano del negativo original montado de modo que se pudieran tirar las copias o los duplicados sin tener que recurrir al montaje de negativo en A y B. En realidad, este funcionamiento se aplicó a todos los negativos en Techniscope que hemos podido consultar y lo incorporaba la copiadora que llegó a Fotofilm SAE de Barcelona, así que probablemente los propietarios de la patente adaptaron la innovación de Tecnostampa a sus copiadoras. Con una media de cincuenta o sesenta películas anuales en 2P, Technicolor Italiana no tenía capacidad para tirar todas las copias, así que las rodadas en Eastmacolor se procesaban en el laboratorio de los hermanos Francesco y Vincenzo Genesi.

He aquí las coproducciones hispano-italianas que fueron presentadas como Cromoscope en Italia y como Techniscope en España...

Los amantes de Verona / Giulietta e Romeo (Riccardo Freda, 1964)

¡Viva Carrancho! / L’uomo che viene da Canyon City (Alfonso Balcázar, 1965)

Plazo para morir / All'ombra di una colt (Gianni Grimaldi, 1965)

Cazador de recompensas / Per il gusto de uccidere (Tonino Valerii, 1966)

Tres noches violentas / Tre notti violente (Nick Nostro, 1966)

Anónima de asesinos / Jerry Land cacciatore di spie / Warteliste zur Hölle (Juan de Orduña, 1966)

Superargo, el hombre enmascarado / Superargo contro Diabolikus (Nick Nostro, 1966)
 
Los profesionales de la muerte / Professionisti per un massacro
(Nando Cicero, 1967)

Quince horcas para un asesino / Quindici forche per un assassino
(Nunzio Malasomma, 1967)

Superargo, el gigante / L’invincibile Superman
(Paolo Bianchini, 1968)
 
Tarzán en la gruta del oro / Zan, re della giungla
(Manuel Caño, 1969)

Los desesperados / Quei disperati che puzzano di sudore e di morte (Julio Buchs, 1969)

El Puro se sienta, espera y dispara / La taglia è tua... l'uomo l'ammazzo io
(Edoardo Mulargia, 1971)

 La perversa señora Ward / Lo strano vizio della Signora Wardh (Sergio Martino, 1971)
 
A partir de 1971 también aparecen coproducciones en Cromoscope procesadas en Italia por Technocrome y por Technospes, la fusión de los laboratorios Tecnostampa y Spes (Sviluppo Pellicole e Stampa).
 

La cola del escorpión / La coda dello scorpione (Sergio Martino, 1971)

La muerte camina con tacón alto / La morte cammina con i tacchi alti
(Luciano Ercoli, 1972) 
 
Los cuatro de Fort Apache / Campa carogna... la taglia cresce
(Giuseppe Rosatti, 1973)

Por último, no he logrado desentrañar si el Widescope era un sistema de dos perforaciones o un anamórfico de cuatro. No lo he localizado en ninguna coproducción con España, pero sí en un par de producciones italianas también procesadas en los laboratorios Tecnostampa...

Le spie uccidono a Beirut (Espías en Beirut, Luciano Martino, 1965)

Furia a Marrakech (Furia en Marrakech, Luciano Martino, Mino Loy, 1966)

domingo, 13 de septiembre de 2026

metacine de género en techniscope

La muerte del escorpión (1976) supone el debut en la dirección de Gonzalo Herralde, hermano del editor Jorge Herralde, de Anagrama. Su paraguas empresarial es Producciones Septiembre, en cuya gestación intervendrá también el restaurador y promotor cultural Oriol Regàs. [Esteve Riambau y Casimiro Torreiro. Productores en el cine español: Estado, dependencias y mercado. Cátedra / Filmoteca Española; Madrid, 2008; pág. 678.] La productora interviene únicamente en dos largometrajes dirigidos por Herralde:  el documental Raza, el espíritu de Franco (1977) y éste que nos ocupa.

Andrés Riera (Antonio Casas) es un productor de cine casado con Carmen (Teresa Gimpera), una actriz que dejó la profesión al contraer matrimonio. Carmen está liada con Luis (Eusebio Poncela), un guionista que se siente frustrado por el tipo de producciones que se ve obligado a escribir para Riera. Un día, ella recibe una postal en la que le hacen chantaje. Recurre entonces a un viejo amigo (Miguel Narros), abogado, para que haga el pago. En paralelo, Luis propone a Andrés un argumento que es esa misma historia e intenta convencerlo de que Carmen vuelva a ponerse ante las cámaras. Ficción y realidad no dejan de entrelazarse. Lo que empieza siendo una intriga de voluntad hitchcockiana con el cine como espejo de la vida se va complicando por caminos cada vez más evidentes que convierten el último tramo en una auténtica prueba de fuego de la suspensión de la incredulidad del espectador.

La película va a tropezar con algunos problemas administrativos que van a retrasar más de un año su estreno. Rodada en menos de cuatro semanas a principios de la primavera de 1975, Herralde pacta con José María Forn que este resuelva con su marca, Teide P.C. los trámites de la película toda vez que Septiembre Producciones aún no está legalizada. Cuando se solicita el cartón de exhibición por parte de ambas productoras, precisamente en septiembre de 1975, se les deniega porque en el formulario figura Teide P.C. únicamente con un 15% de la película y la productora de Herralde con el 85%. Forn asegura que ha sido un error al cumplimentar la solicitud, pero Herralde moviliza en paralelo a su asesor legal que, por mediación de Marcelino Oreja —por entonces subsecretario del Ministerio de Asuntos Exteriores—, se entrevista con el Director General de Cinematografía Rogelio Díez Alonso para intentar desfacer el entuerto. [Archivo General de la Administración, caja 36/05169.] No hay manera. El permiso de rodaje ha sido expedido a nombre de Forn y no existe otra posibilidad que la compra-venta de la película, lo que ocasionaría cuantiosos gastos añadidos que sumar al exiguo presupuesto, así que cuando la película se estrena en el Petit Pelayo barcelonés el 6 de diciembre de 1976, la única cartela que aparece en los créditos es la de Teide P.C.

La crítica barcelonesa responde a la propuesta como un solo hombre: “Film lúcido, apasionante e inteligentemente irónico”, escribe Jorge de Cominges en El Noticiero Universal; y Tomás Delclós, en Nuevo Fotogramas: “Un ejercicio inaudito, sin pretensiones, calladamente excepcional”. En Tele/eXprés Octavi Martí lo recomienda no solo a los interesados en el cine de género, sino a todos los amantes del cine”. Para cerrar este panorama crítico, cito por largo la crítica de José Luis Guarner en Cuadernos para el Diálogo:

A primera vista La muerte del escorpión es una cuidadosa descripción de cómo una araña teje su tela para atrapar a tres moscas; parece inscribirse, pues, en esa pequeña tradición del cine policíaco español... Pero dentro de ese contexto Gonzalo Herralde ha intentado una operación ambiciosa y original: al reducir deliberada e irónicamente los personajes a arquetipos y desarrollar la intriga con la fría precisión de un teorema, lo que se trata de ofrecer al espectador no es solo el documental de cómo se lleva a cabo un asesinato, sino también una lectura crítica de los mecanismos del género, y una reflexión sobre es peculiar antinomia entre la ilusión y la realidad que hace la naturaleza misma del cine.

Este aspecto metalingüístico y el protagonismo de Eusebio Poncela convierten la película de Herralde en una suerte de precedente iconográfico de Arrebato (Iván Zulueta, 1980).

 
En toda su carrera comercial apenas setenta y cuatro mil espectadores se sienten tentados por la propuesta de La muerte del escorpión. Herralde reincidirá con Producciones Septiembre en Raza, el espíritu de Franco y buscará financiación ajena para El asesino de Pedralbes (1978) —rodado en 16mm e "hinchado" a 35mm para acceder a una distribución normalizada—, dos de los documentales esenciales de la Transición. 

domingo, 6 de septiembre de 2026

la era del techniscope: clasificadas s

Antes de meternos en harina con las películas clasificadas "S" rodadas en 2P vayan por delante estos dramas eróticos o comedias sexy cuyo principal reclamo son sus repartos femeninos...

  

 Taxista de señoras / Taxi Love, servizio per signora (Sergio Bergonzelli, 1976)

 

Mayra, la Venus negra / La ragazza dalla pelle di corallo (Osvaldo Civirani, 1976)

 

Fango (Silvio F. Balbuena, 1976)

El Techniscope desaparece prácticamente de las pantallas desde mediados de la década de los setenta cuando el cine erótico italiano recurre al procedimiento en títulos como Le lunghe notti della Gestapo (Las largas noches de la Gestapo, Fabio De Agostini, 1977) o el documental Tomboy, i misteri del sesso (Lo increíble del sexo, Claudio Racca, 1977). En España, este apartado está prácticamente monopolizado por Jesús Franco, que a principios de la década de los ochenta siguió utilizando el sistema 2P antes, probablemente, por el ahorro de negativo que supone que por consideraciones estéticas. También facilitaría las cosas la pervivencia de cámaras adaptadas en Camara-Rent y productoras, y de maquinaria para el tiraje de copias en Fotofilm Barcelona, aunque el laboratorio que aparece en los créditos es Fotofilm Madrid.

El cuerpo central de este bloque está constituido por películas invariablemente calificadas "S" que Franco escribe y realiza para Golden Films Internacional entre 1981 y 1982. Es en esta serie donde Rosa María Almirall / Lina Romay adopta el alias Candy Coster, heterónimo que alcanza su apoteosis en Confesiones íntimas de una exhibicionista (1982), protagonizada por Candy Coster en el papel de Candy y dirigida por Candy Coster en la adaptación de las memorias apócrifas de Candy Coster. [Robert Monell en el blog El Franconomicon / I'm in a Jess Franco State of Mind, 11 de mayo de 2015.]

 
La noche de los sexos abiertos (Jesús Franco, 1981)

Macumba sexual (Jesús Franco, 1981)
 
Gemidos de placer (Jesús Franco, 1981)

El hotel de los ligues (Jesús Franco, 1981)
 
Las orgías inconfesables de Emmanuelle (Jesús Franco, 1982)

Botas negras, látigo de cuero (Jesús Franco, 1982)

Confesiones íntimas de una exhibicionista (Jesús Franco / Candy Coster, 1982)

Historia sexual de O (Jesús Franco, 1982)

La casa de las mujeres perdidas (Jesús Franco, 1982)

Mil sexos tiene la noche (Jesús Franco, 1982)
 
Fuera de la fiolmografía franquiana encontramos otros dos títulos... 

Lady Porno (Julio Pérez Tabernero, 1982) 

Desenfrenos carnales (Manuel Iglesias, 1982)

Una rajita para dos (Lulu Laverne, 1982) es ya un porno hard dirigido -si no se demuestra lo contrario- por Jesús Franco y Lina Romay con el alias comanditario de Lulu Laverne. Produce Fervi Films, la empresa de Fernando Vidal Campos. [El Franconomicon / I'm in a Jess Franco State of Mind: https://franconomicon.wordpress.com/2016/11/01/una-rajita-para-dos-1982/] En los títulos de crédito no consta ningún sistema 2P ni anamórfico y la copia a la que hemos tenido acceso procede de un VHS full screen, aunque en el laboratorio Fotofilm Madrid constaba como Techniscope.

El mismo Jesús Franco, con el alias de Clifford Brawn, es el pionero en estrenar una película nacional en una sala X: Lilian, la virgen pervertida (1984), en realidad, un softcore destinado a la calificación S con insertos hard en el mismo momento en que se legisla sobre las salas X. Pero se trata de una cinta en formato panorámico 1,66:1, no como Un pito para tres (Candy Coster / Lulu Laverne, 1985), otro de los cuatro pornos que Lina Romay y Jesús Franco realizaron para Fervi Films en Techniscope: “A esta historia llena de moraleja y mensaje la hemos titulado... Un pito para tres. Algo grosero en Eastmancolor y Techniscope, para que el espectador pueda verlo realmente en grande". [Citado por Franco Cesari en el blog I'm in a Jess Franco State of Mind, 25 de octubre de 2014.]

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Un pito para tres (Candy Coster / Lulu Laverne, 1985)

El abuelo, la condesa y Escarlata la traviesa (Jesús Franco, 1985-1992)
[imagen procedente de El Franconomicón]