domingo, 19 de julio de 2026

alfonso brescia, en la periferia del giallo

Hay veces en que la adscripción genérica, en lugar de ayudar a valorar la película, juega a la contra. Suele ocurrir con filones altamente codificados a cuya filiación la cinta en cuestión no se ciñe de un modo exacto. Parece que cuando el espectador avisado se enfrenta a Una maleta para un cadáver / Il tuo dolce corpo da uccidere (Alfonso Brescia, 1970) quiere ver a toda costa un giallo. La defraudación de expectativas al encontrarse con una comedia negra sobre un cadáver descuartizado provoca una decepción por completo ajena al planteamiento argumental.

El cadáver descuartizado es el de Diana (Françoise Prevost), insoportable esposa de Clive Arlington (George Ardison), un diplomático británico en Madrid. Y la maleta no es una, sino dos. Al parecer Clive logró sacar de Alemania unos documentos comprometedores sobre el pasado nazi del profesor Franz (Eduardo Fajardo) y chantajeándole con ellos consigue que mate y descuartice a Diana, que no sólo es su amante, sino que odia a los peces a los que el pobre Clive dedica todos sus mimos. Cuando ella los hace desaparecer, el marido, que es víctima de continuas fantasías homicidas, decide llevar su plan adelante, trasladar las dos maletas a Tánger gracias a su pasaporte diplomático y sumergirlas en las piletas de ácido que hay en las curtidurías que posee su mujer en esa ciudad. Pero en el aeropuerto equivocan una de las maletas. Tres mujeres podrían tenerla en su poder: la ya madura y necesitada de amor Mabel (Luisa Sala), la bailarina Nadia (Nadia) y la joven modelo Lena (Orchidea de Santis), para colmo, aficionada a la ictiología, como Clive. Por supuesto, casi nada es lo que parece.

Resuelta en clave de farsa grotesca durante su primera mitad, Una maleta para un cadáver deriva hacia la intriga durante la segunda y juega descaradamente a la tragedia en el episodio protagonizado por la madura Mabel. La consistente utilización de los escenarios tangerinos fotografiados en Eastmancolor y Techniscope por Emilio Foriscot, añaden un plus a esta segunda parte del relato. A ello se suman decisiones no siempre previsibles, como la de no utilizar música en la secuencia de la persecución por las azoteas, o el uso del montaje sincopado en algunas secuencias, con elementos procedentes de las fantasías y terrores del protagonista. Todo ello convierte esta coproducción que parece diseñada para satisfacer exclusivamente determinadas expectativas genéricas en una grata sorpresa.

Joven de buena familia sospechosa de asesinato / Ragazza tutta nuda assassinata nel parco (Alfonso Brescia, 1972) incurre en parecida mixtura genérica. La película se abre con un prólogo situado en el Berlín bombardeado por los aliados. Luego, la acción salta casi treinta años en el tiempo, al Túnel del Terror del Parque de Atracciones de Madrid —en realidad, el túnel del Viaje Espacial con algún inserto “de miedo”—, en el que aparece el cadáver de Johannes Wanterburger. Tras un diálogo en una agencia de seguros con la que el difunto acababa de suscribir una póliza de un millón de dólares, asistimos a la primera escena de corte galliesco: Catherine Wanterburger (Pilar Velázquez), la hija del asesinado, recibe una misteriosa llamada telefónica en la que una voz distorsionada le reprocha no haber acudido a una cita. Chris (Robert Hoffman), un empleado de la agencia de seguros, investiga a la familia, sobre la que recaen las sospechas. Además de Catherine, enferma del corazón, en la mansión familiar viven su hermana Barbara (Patrizia Adiutori), en celo permanente, y la madre (Femi Benusi), cuya neurosis y alcoholismo se han agudizado al morir su marido. Frecuenta la casa el comisario Hoover (Adolfo Celi), empeñado también en resolver el misterio. Sin embargo, a pesar de tanto investigador suelto, las mujeres son asesinadas en extrañas circunstancias. A partir de estos crímenes, la trama acumula giros inesperados hasta un final en el que, como en las novelas de Agatha Christie, el asesino es quien menos se espera.

Con exteriores en Madrid —Plaza de España, cementerio de la Almudena, scalextric de Atocha...— el arranque, uno de los encuentros entre Chris y Catherine, y el clímax tienen lugar en el Parque de Atracciones, inaugurado un par de años antes.

La utilización de este espacio de diversión como locus macabro es un recurso frecuente en el género, pero también en el melodrama o en la comedia, donde la acción queda suspendida y el cine vuelve a la barraca, al espectáculo de color y movimiento que proporcionan montañas rusas, norias y naves interplanetarias para niños y parejas románticas que giran simbolizando lo que no tiene principio ni fin.

En cuanto al género, la película encaja bien en la categoría de la intriga psicológica, por mucho que el título italiano, la navaja de afeitar, la cámara subjetiva y las víctimas femeninas remitan al giallo.

Lógicamente, los desnudos no llegaron a las pantallas españolas.

Se trata de estilemas —que dirían los estructuralistas— que recorren buena parte de la producción de estos años, independientemente del filón en el que se inscriba cada título. Y así, por convención con respecto a los ciclos de producción dominantes, estos dos títulos de Alfonso Brescia, con participación de Antonio Fos en los libretos y producidos por la casa italiana Luis Film —con la colaboración de las españolas Copercines y Lauro Films respectivamente—, han terminado formando parte del corpus giallístico.

domingo, 12 de julio de 2026

la era del techniscope: películas de acción y bélicas

Dos pequeños lotes de cintas en Techniscope más volcadas en la acción que en la intriga y de producciones ambientadas en la II Guerra Mundial, salvo la película de Torrado, cuya trama se desarrolla en torno a la Guerra Civil.

Robo de diamantes / Run Like a Thief (Bernard Glasser, 1967)
 
Míster X / Mister X (Piero Vivarelli, 1966)

Las Vegas 500 millones / Radiografia di un colpo d'oro / Les hommes de Las Vegas /
An einem Freitag in Las Vegas
(Antonio Isasi, 1968)

América rugiente / Cinque figli di cane (Alfio Caltabiano, 1969)
 
O' Cangaceiro / O' Cangaceiro
(Rafael Romero Marchent, Giovanni Fago, 1969)

Carrera salvaje / Car Crash (Antonio Margheriti, 1981)

Algo escribí sobre el cine bélico a la europea cuando repasamos la filmografía de Klimovsky, así que a ello me remito.

Comandos / Commando suicida (Camillo Bazzoni, 1968)

Junio 44 Desembarcaremos en Normandía / Giugno '44 Sbarcheremo in Normandia (León Klimovsky, 1968)

El largo día del águila / La battaglia d'Inghilterra / Sur ordres du Führer (Enzo G. Castellari, 1969)

 

No importa morir / Quel maledetto ponte sull'Elba (León Klimovsky, 1969)

Comando al infierno / Sette eroiche carogne (José Luis Merino, 1969)

La montaña rebelde (Ramón Torrado, 1971)
 
Los héroes millonarios / Gli eroi / Les enfants de choeur (Duccio Tessari, 1973)

domingo, 5 de julio de 2026

demicheli y los superagentes

El ítalo-argentino Tulio Demicheli debuta como director en 1950 y durante los siguientes tres años factura seis películas con las que se labra un prestigio internacional. Sus diferencias con el peronismo le conducen al exilio. Su siguiente etapa profesional tiene lugar en México. Otros realizadores argentinos habían recalado antes en España, país en el que Demicheli trabaja por primera vez en 1956, en la adaptación cinematográfica de La herida luminosa, una coproducción hispano-mexicana encubierta de Producciones Cinematográficas Balcázar. En 1959 se establece en España donde se convertirá en un prolífico realizador, afín a toda clase de géneros y filones. En 1980 declara:

Si la historia es atractiva y aborda un tema de interés general, lo apruebo. Algunos argumentos tienen por finalidad transmitir un mensaje al público, mientras que otros se limitan a procurarle diversión. La finalidad de cada película puede ser muy diversa, pero todas son aceptables en la medida en que tenga calidad. Considero que es necesario hacer todo tipo de películas, no sólo de denuncia social; debemos satisfacer el gusto del público, y para ello necesitamos hacer películas que aborden los más diversos temas. [Jaime Tetzpa Zayaz: "El talento del director es la base del éxito o fracaso de un filme, afirma Tulio Demicheli", en El Heraldo, 29 de julio de 1980.]

Entre las películas de entretenimiento, Demicheli se apunta a la moda de los superagentes en tres ocasiones. Como en dos de ellas se hace cargo de la dirección, la producción y participa en la confección del guión, habremos de dar por hecho que deben de existir rasgos "autorales" en ellas. 

Jesús Franco firma con el seudónimo de David Khune el argumento original de Misión Lisboa / Da 077 Intrigo a Lisbona / 077 intrigue à Lisbonne (1965). Aunque el italiano Federico Aicardi figura en ocasiones como codirector, en la copia italiana su crédito es el de productor. Demicheli se hace cargo de la dirección y lo hace con pulso seguro y cierto regusto clasicista en la planificación. La crítica de Pascual Cebollada en el diario católico Ya incide en este punto:

La buena realización de Tulio Demicelli [sic] soporta con desigual fortuna los tópicos del género. Algunas originalidades en la presentación de aparatos mecánicos —un televisor de maleta, un moscardón teledirigido que es un micrófono o la sorprendente imagen de un maniquí femenino que es una estación transmisora— producen, más que asombro, hilaridad y contribuyen a dar el tono de humor, inverosimilitud y simpleza que caracterizan a la película. [Pascual Cebollada autocitándose en: Fernando Rey. Madrid: Centro de Investigaciones Literarias Españolas e Hispanoamericanas, 1992, pág. 209.]

Y Castell se muestra en franco desacuerdo en la Hoja del Lunes de Barcelona:

Los ingredientes están ahí, pero Tulio Demicheli no los trabajó con la eficacia precisa por falta de vivacidad en el desarrollo, dejando en simplemente aceptable lo que pudo haber sido buen ejemplo del género. [Castell: “Cine: Novedades de la semana”, en Hoja del Lunes (Barcelona), 6 de diciembre de 1965, pág. 20.]

No le falta razón a ninguno de los dos. Misión Lisboa es una película de intriga, más que de aventuras. El reducido número de escenarios internacionales y la primacía de los interiores parecen jugar a la contra. Además, Glenn Farrell, el agente 077 (Brett Halsey) está ausente del metraje durante la primera media hora, centrada en las intrigas del modisto Jean-Paul (Fernando Rey) y su cómplice Olga (Jeanne Valerie) para hacerse con la fórmula de Von Kelster para el Grupo Fénix. Luego, Farrell pasea su palmito por el hotel, tontea con Terry Brown (Marilù Tolo), con otras espía en busca de la misma clave y escucha sus conversaciones gracias al moscardón teledirigido. Todavía tarda otra media hora más en llegar una escena de acción, cuando 077 debe escapar de un grupo de matones en un club. Mientras tanto, la trama se ha desarrollado a base de largos bloques de suspense, entre los que se llevan la palma las escenas del cadáver molesto en el hotel. Cuando la cinta va cumpliendo la hora y media, Terry desentraña el enigma escondido en un fado: Castelo de Palmela. Hacia allá se dirigen unos y otros para hacerse con la fórmula de von Kelster.

Al igual que el Meliá Don Pepe es el hotel de referencia para los espías internacionales alojados en la Costa del Sol, el Estoril-Sol de Cascais, lo es para los que visitan Portugal. Cuando Demicheli rueda allí está recién inaugurado y con sus veintiuna plantas ha sido bautizado como el “hotel de los americanos”. 

Misión en Lisboa destaca por contar con una notable presencia femenina entre los protagonistas. Se trata además de personajes activos, aunque la inercia genérica parece empujarlas a asumir un papel secundario con respecto a los varones. En cuanto a su participación en esta película, recordaba Fernando Rey:

Yo había hecho Viridiana y no me había valido de nada. Sobrevivía gracias al idioma, inglés o francés, haciendo mierdas. Me reprochaban que no tuviese más dignidad e hiciese teatro. Pero como el teatro era tan cansado —yo he hecho en tiempos hasta cuatro funciones los domingos— yo prefería ir a Estoril para hacer Misión Lisboa y hacer amistades. [Pascual Cebollada: Fernando Rey. Madrid: Centro de Investigaciones Literarias Españolas e Hispanoamericanas, 1992, pág. 209.]

En la coproducción Nuestro agente en Casablanca / Il nostro agente a Casablanca (1966), los italianos Fulvio Gicca y Vittoriano Petrilli se encargan de adaptar, junto con el propio Demicheli, la novela de la colección FBI Club Dedos de plata, de Juan Gallardo Muñoz, alias "Curtis Garland". Aunque Nuestro agente en Casablanca obtiene en España una taquilla por encima de la media —más de seiscientas mil entradas— Juan Gallardo apenas sacará beneficio alguno del acuerdo firmado entre la productora de Demicheli y la editorial Rollán, ignorando al autor. [Juan Gallardo Muñoz: Yo, Curtis Garland. Barcelona: Morsa, 2009, pág. 75.]

La intriga —plenamente inscrita en el filón 007, subsección fantaspionaggio— sigue las aventuras de Brian Kervin (Lang Jeffries) en Marruecos, cuya misión es recuperar un dossier en el que aparecen datos comprometedores sobre el pasado nazi de un dictador asiático que colabora con Estados Unidos en la guerra de Vietnam. Los alemanes tienen a sueldo a un asesino (Paco Morán) con una mano de plata que produce descargas eléctricas letales, con el que Kervin deberá enfrentarse una y otra vez. Pero no es el más peligroso de sus contrincantes porque hay tres mujeres interesadas también en el dossier: Nadja, la secretaria marroquí de la embajada alemana (Olga Omar); Ingrid van Heufen (Thea Fleming), la ambiciosa viuda del primer agente asesinado al intentar hacerse con los papeles; y la bailarina libanesa Zara (Barbara Nelli). Ninguna de ellas es lo que parece y terminarán teniendo un protagonismo inusitado en una película de este género, donde los personajes femeninos suelen durar lo que un rato de amor.

Este capricho —llamarlo alegato sería excesivo— protofeminista, las derivaciones fantastique de la trama, el intenso regusto pulp que destila el conjunto y una sana ironía son las principales bazas de la película. La abundancia de papeles femeninos relevantes, algunos resabios hitchcockianos, los inevitables escenarios exóticos retratados en Techniscope y la corrección formal en detrimento de la fantasía que impera en los materiales de base proporcionados por Jesús Franco y Curtis Garland son algunas de las características "autorales" del díptico superagentístico de Demicheli que señalábamos al principio.

Cierra el ciclo Secretísimo / Segretissimo (1967), cuya financiación española corre por cuenta de Producciones Cinematográficas Tulio Demicheli, de Madrid, aunque el argentino ceda en esta ocasión la realización a Fernando Cerchio. El libreto está firmado en solitario por Nino Stresa y Demicheli se encarga esta vez únicamente de los diálogos en castellano.

John Sutton (Scott) sigue el rastro de un alemán (Antonio Gradoli) escapado de un campo de prisioneros soviético, de Berlín a Casablanca y de allí a Roma y a Nápoles, en uno de cuyos clubs nocturnos trabaja Zaira (Aurora de Alba), novia de un marroquí asesinado que había llamado a Sutton para ofrecerle información sobre el alemán huido. Por el camino se tropieza con la bella turista francesa Sandra Dubois (Magda Konopka) y con el siniestro Miguel (de nuevo Paco Morán). El macguffin importa tan poco que apenas nos enteramos de que consisten en unos archivos nazis cuando el jefe de la organización que piensa venderlos al mejor postor (Umi Raho) se los enseña al protagonista desde una ventana. Luego resulta que Sandra no es francesa, sino una eficacísima agente soviética y que comunismo y capitalismo pueden terminar encamados después de haber eliminado al enemigo común.

Hasta bien cumplida la mitad del metraje todo se desenvuelve en un ambiente de traición y erotismo sesentero, pero no hay verdaderamente acción. Es a partir de una pelea en la playa, durante las fiestas de Piedigrotta, que la cinta empieza a adquirir algo de carácter: persecuciones por las azoteas de instalaciones industriales, los malvados disfrazados de inofensivas monjitas, una jaula en la que Sutton viaja suspendido de un helicóptero para ser depositado en mitad de un descampado donde le esperan sus enemigos, un Fiat 600 cerrado y cruzado en mitad de una vía férrea —en la mejor tradición del serial— del que el héroe escapa... ¡con un abrelatas!

No obstante, las notas irónicas están presentes desde el principio: los títulos de crédito proponen una serie de agentes secretos precedidos siempre de un cero y toda clase de operaciones y misiones, antes de formular el título Secretísimo. Más adelante, Sutton, lector impenitente de tebeos de Superman, consigue escapar de los villanos para caer en un garaje donde un tipo le ametralla sin miramientos. Se sorprende al comprobar que sigue ileso a pesar de la ráfaga. De todos modos tiene que aguantar la bronca del director de la película en cuyo rodaje ha irrumpido inopinadamente: Agente Segret 0077.

domingo, 28 de junio de 2026

la era del techniscope: superagentes

Sobre la participación de España en el filón de los pseudobonds hemos hablado por aquí repetidamente. Enlazo los títulos rodados en Techniscope a sus respectivos comentarios.

 As de pic Operación Contraespionaje / Asso di Picche Operazione Controspionaggio
(Nick Nostro, 1965)
 

Estambul 65 / L’homme d’Istambul / Colpo grosso a Galata Bridge (Antonio Isasi, 1965)

Agente Z-55, misión Hong Kong / Agente Z 55 missione disperata / Agent Z-55, mission désespérée (Roberto Bianchi Montero, 1965)

La muerte espera en Atenas / Agente 077 missione Bloody Mary / Opération Lotus Bleu
(Sergio Grieco, 1965)

París-Estambul sin regreso / Agente 077 dall'Oriente con furore / Fureur sur le Bosphore
(Sergio Grieco, 1965)

Agente 3S3 Pasaporte para el infierno / Agente 3S3 Passaporto per l’inferno /
Agent 3S3, passeport pour l’enfer
(Sergio Sollima, 1965)

Misión Lisboa / Da 077 Intrigo a Lisbona / 077 intrigue à Lisbonne (Tulio Demicheli, 1965)

Operación Lady Chaplin / Missione speciale Lady Chaplin / Mission spéciale Lady Chaplin
(Alberto De Martino, 1966)

Operación Goldman / Operazione Goldman (Antonio Margheriti, 1966)

Agente 003 Operación Atlántida / Agente S03 Operazione Atlantide (Domenico Paolella, 1966)

Kiss Kiss Bang Bang / Kiss Kiss... Bang Bang (Duccio Tessari, 1966)

Singapur hora cero / Goldsnake Anonima Killers / Mission suicide à Singapour
(Ferdinando Baldi, 1966)

Ypotron / Agente Logan: Missione Ypotron (Giorgio Stegani, 1966)

Demasiadas mujeres para Layton / Carré de dames pour un as / Layton... bambole e karatè

(Jacques Poitrenaud, 1966)

Lucky, el intrépido / Agente speciale L.K. (Operazione Re Mida) / Lucky M. füllt alle Särge
(Jesús Franco, 1966)

Los espías matan en silencio / Le spie uccidono in silenzio (Mario Caiano, 1966)

Agente End / Sicario 77, vivo o morto (Mino Guerrini, 1966)

Operación Póker - Agente OS-14 / Operazione Poker (Osvaldo Civirani, 1966)

Un golpe de mil millones / Un colpo da mille miliardi / Intrigue à Suez
(Paolo Heusch, 1966)

El Solitario pasa al ataque / Le Solitaire passe à l'attaque (Ralph Habib, 1966)

Operación Mogador / Password: Uccidete agente Gordon (Sergio Grieco, 1966)

 

3S3 agente especial / Agente 3S3 massacro al sole / Agent 3S3 massacre au soleil
(Sergio Sollima, 1966)

Consigna: Tánger 67 / Requiem per un agente segreto / Der Chef schickt seinen besten Mann
(Sergio Sollima, 1966)

Agente X 1-7 Operación Océano / Agente X 1-7 Operazione Oceano (Tanio Boccia, 1966)

Nuestro agente en Casablanca / Il nostro agente a Casablanca (Tulio Demicheli, 1966)

Secretísimo / Segretissimo (Fernando Cerchio, 1967)
 
Z-7 Operación Rembrandt / Mark Donen Agente Zeta 7 / Rembrandt 7 antwortet nicht
(Giancarlo Romitelli, 1967)

El hombre del puño de oro / L' uomo dal pugno d'oro (Jaime Jesús Balcázar, 1967)

El hombre de Caracas / Acción en Caracas / Il coraggioso, lo spietato, il traditore (Juan Xiol, 1967)

Atraco al hampa / Le Vicomte règle ses comptes / The Viscount: furto alla Banca Mondiale
(Maurice Cloche, 1967)

Destino: Estambul 68 / Occhio per occhio, dente per dente (Miguel Iglesias, 1967)

Órbita mortal / ... 4... 3... 2... 1... Morte / Perry Rohdan - S.O.S. aus dem Weltall
(Primo Zeglio, 1967)

Entre las redes / Coplan ouvre le feu à Mexico / Moresque obiettivo allucinante (Riccardo Freda, 1967)

Técnica para un sabotaje / Tecnica per un massacro (Roberto Bianchi Montero, 1967)