domingo, 13 de enero de 2019

don quintín no es un majalandrín

 

El 10 de julio 1937 el empresario Ricardo Urgoiti abandona Francia con rumbo a Argentina. Su talante liberal y sus amistades en uno y otro bando no acaban de convencer a nadie en el enrarecido ambiente de la Guerra Civil. En los dos últimos años y asistido por Luis Buñuel en la sombra ha producido tres cintas de gran impacto popular con la marca Filmófono. Don Quintín el amargao (Luis Marquina, 1935) ha sido el pistoletazo de salida en 1935. En septiembre de ese mismo año ha comenzado el rodaje de La hija de Juan Simón (José Luis Sáenz de Heredia, 1935) y en enero de 1936, el de ¿Quién me quiere a mí? (José Luis Sáenz de Heredia, 1936). El montaje de ¡Centinela, alerta! (Jean Grémillon, 1936), cuarta producción de Filmófono, ha de concluir precipitadamente en julio de ese mismo año debido al golpe militar.


La situación de la compañía, con filiales en ambos bandos, y la difícil posición del propio Ricardo Urgoiti aconsejan su salida de España. Durante los primeros meses de 1937 intenta ponerse, desde Francia, al servicio de los sublevados, pero su pasado de republicano liberal despierta recelos en Burgos. El compositor Fernando Remacha, presidente del Comité de Control Obrero de la compañía, se encarga de gestionar la delicada operación de enviarle los negativos a París, vía Alicante. Los cuatro negativos acompañan a Urgoiti a Buenos Aires, cuando ponga un océano por medio en la primavera de 1938. En tanto Remacha intenta continuar con la explotación de las copias existentes en las sucursales de la zona leal, las delegaciones en el bando sublevado presentan a los nuevos comités censores establecidos en La Coruña y Sevilla las películas para continuar con su explotación. Como Cifesa, Filmófono nada y guarda la ropa.


La película Don Quintín el amargao es una adaptación del sainete lírico de Carlos Arniches y Antonio Estremera Don Quintín el amargao o el que siembra vientos…, cuya partitura, compuesta por el maestro Jacinto Guerrero tuvo al parecer parte principalísima en su estreno en 1924 en la catedral del género chico, el Teatro Apolo. El aleccionador argumento narra el reencuentro de un padre con su hija después de haberlas repudiado a su madre y a ella por creer sin motivo cierto que ella le ha engañado con otro. Criada por la familia de un peón caminero borrachuzo y maltratador, tras el fallecimiento de su madre, la muchacha conoce a un chico honrado y trabajador con el que se ennovia para sufrir del maltrato que sufre por parte de su padre adoptivo, en tanto que su hermana está dispuesta a triunfar como vedette en un cabaret que acaba de abrir el irascible don Quintín, del que la canción dice: “Don Quintín, no lo hace con mal fin. / Don Quintín, no es un majalandrín. / Don Quintín, no está mal educao. / Don Quintín, el pobre está amargao”.

* * *

La existencia de dos copias con diferencias sustanciales entre ambas centrará los siguientes párrafos. Una de ellas es la editada en DVD por el sello Divisa y que, como el resto de las películas integradas en la colección “Filmoteca Española”, parte de un máster proporcionado por dicha institución. La otra parece proceder de algún archivo y desconocemos cuál es el material de origen. Si nos atenemos a la información recabada para la elaboración del inventario del cine español conservado dentro del Plan Nacional de Conservación del Patrimonio habremos de deducir que la segunda correspondería al material conservado en Filmoteca de Zaragoza, puesto que el duplicado negativo combinado tirado por Filmoteca Española parece provenir de una muy baqueteada copia que circulara en la posguerra. Aunque también es posible que haya un error en el inventario, puesto que la Filmoteca de Zaragoza acaba de presentar hace unos meses la restauración de la versión silente: Don Quintín el amargao (Manuel Noriega, 1925).

Sea como fuere, esta copia presenta un severo recorte en la parte inferior del encuadre, transformando el formato televisivo clásico 1,33:1 en un anómalo 1,39:1 que pudiera haber sido perpetrado para amputar un código de tiempos en pantalla.

Los títulos de crédito del DVD son nuevos, realizados electrónicamente a partir de —o imitando— la tipografía original. Los de la copia de archivo están sobreimperesionados sobre imágenes de los actores y algunas escenas de la película, pero arrancan abruptamente, con pérdida de algunas cartelas.

Además, el máster del DVD [1:22:55] corre a 25 fotogramas por segundo en tanto que la copia de archivo parece ir a 24 [1:34:42], así que a las diferencias en minutos entre las dos copias habría que aplicarles el consiguiente factor de corrección. El resultado es de algo más de nueve minutos, debido a los múltiples cortes que presenta el DVD. En algunas ocasiones se trata de finales y principios de rollo que debieron desaparecer de la copia accidentalmente o cuyo expurgo coincide con fragmentos especialmente maltratados.

El primero [DVD 0:08:35] está en el cambio de rollo y afecta a varios planos con una duración de unos cuarenta segundos. Va desde que don Quintín (Alfonso Muñoz) asevera en el despacho que él sabe bien lo que tiene que hacer hasta que Margot (Consuelo Nieva), su amante, le dice que quiere hacerle el hombre más feliz de la tierra. En dicho fragmento, don Quintín se levanta de la mesa, se asoma al balcón, ve cómo María (Porfiria Sanchiz), su mujer, sale del portal con el niño en brazos y el Sefiní (José Alfayate) afirma que así hay que tratar a las mujeres, a lo que don Quintín le replica que es un canalla.


Otros cortes del mismo jaez tienen lugar en los siguientes puntos:
[DVD 0:16:16] Dos cortes que atañen al encadenado, desde que el Risitas (Fernando Freyre de Andrade) entra en el despacho de Don Quintín hasta que lo sacan maltrecho [ARC 0:21:07 > 0:21:13] y al cambio de rollo, cuando vuelven a entrar en el despacho el Sefiní y don Quintín [ARC 0:21:33 > 0:21:40].
[DVD 0:40:35] Por cambio de rollo, cuando Nicasio (José Marco Davó) llama borracha a su mujer [ARC 0:55:06 > 0:55:16].
[DVD 0:51:47] En el interior de la secuencia, desde que Angelito (Luis Heredia) dice que le han contado a don Quintín que la chica se ha ido a América hasta que entra el susodicho en la taberna [ARC 0:57:20 > 0:57:44].
[DVD 1:04:56] En el momento en que Don Quintín tira al Sefiní al suelo hasta que Angelito sale corriendo del portal [ARC 1:11:33 > 1:11:46].
[DVD 1:05:05] Falta el inicio de la secuencia, cuando Tere (Ana María Custodio) saca la maceta al balcón [ARC 1:11:56 > 1:12:15].
[DVD 1:07:54] Corte al final de la secuencia y arranque de la siguiente, cuando Tere saca al niño de la cuna [ARC 1:15:10 > 1:15:47].
[DVD 1:11:05] Faltan unos planos del Sefiní invitando a dos chicas a un bistec con patatas, y la ulterior panorámica de la clientela, hasta llegar a la mesa en la que están Tere y Paco (Fernando Granada) [ARC 1:18:11 > 1:18:28].
[DVD 1:13:25] Falta el arranque de la secuencia, cuando le da el bebé a la tía para que la acueste [ARC 1:24:32 > 1:24:48]
El total de estos cortes debidos a la incuria del tiempo y al mal estado de las copias de distribución, asciende a casi tres minutos y se traduce en molestos saltos de continuidad, no sólo por la pérdida de metraje, sino porque al estar situados en la mayoría de las ocasiones a final de secuencia se pierde su resolución.

* * *

Pero también hay cortes intencionados para aligerar la copia o suprimir buena parte de la intervención de Lusita Esteso en el cabaret. En el expediente de censura de la película sólo consta uno, ordenado en 1939. Puede ser que otras supresiones no quedaran reflejadas en el legajo actualmente depositado en el Archivo General de la Administración o que la Filmófono adicta a los sublevados se curase en salud antes de presentarla a la Junta de Censura de La Coruña el 23 de septiembre de 1937. [AGA, caja 36/03145].

Se autorizaba entonces la exhibición de la cinta con nueve rollos, de los cuales se debe suprimir la escena “de la hoz y el martillo” en el rollo 8. Así se proyecta en la Sevilla de las arengas radiofónicas de Queipo de Llano. En el Madrid del “¡No pasarán!” se ha seguido proyectando sin mayores contratiempos. A punto de finalizar la contienda, la película pasa de nuevo el trámite en Sevilla y obtiene un nuevo certificado el 24 de abril de 1939. En septiembre de este mismo año —”Año de la Victoria” en toda la correspondencia oficial— está en cartelera en el cine Bilbao de Madrid.


En septiembre de 1942 sigue su carrera comercial en modestos cines de sesión continua de la capital. Es a consecuencia de uno de estos pases que el Delegado Provincial de Educación Popular, José María Díaz Aguado, solicita al Delegado Nacional de Propaganda, David Jato, que se revisen los informes emitidos por La Coruña y Sevilla ya que, a su parecer, la cinta “no reúne suficientes condiciones para seguir exhibiéndose en la actualidad”. [Carta del 3 de febrero de 1944, en AGA, caja 36/03145.]

De los cortes constatables de la comparación de las copias y atribuibles a la acción de la censura —fuera ésta administrativa o industrial—, el más severo —casi tres minutos [DVD 1:12:53 / ARC 1:20:25 > 1:23:13] — es el que afecta a la actuación de Feli, convertida ya en la vedette “La Perla de la Ribera”, cantando y haciendo el monólogo de La Carioca [DVD 1:14:31]. También el corte inmediatamente anterior [DVD 1:11:40] está dictado evidentemente por algún tipo de censura porque es un plano muy breve —unos cuatro segundos— en el que Feli se santigua antes de salir al escenario.


Finalmente, en este bloque se produce de nuevo la amputación de una escena completa [DVD 1:13:25], en la que Feli, en el camerino, se desmaquilla y empieza a desnudarse mientras habla con el Sefiní.

 
 

El conjunto de estas escisiones suma nada menos que tres minutos y medio de metraje suprimido.
Sin embargo, precisamente al principio de este bloque, hay una única escena presente en el DVD [DVD 1:09:09 > 1:10:26] que, en cambio, se ha perdido en la copia de archivo [ARC 1:17:22] , desde que el Sefiní dice que aguanta a don Quintín “a fuerza de tila”, en el momento en que Feli sale del cabaret, Angelito hace las presentaciones y ella afirma que está deseando volver a ver a Tere, su hermana adoptiva. En el ínterin, Angelito se ha puesto en marcha y, cuando ve venir a don Quintín, sale despavorido con el patinete.


Y es que cuando don Quintín se detiene a encender un cigarrillo lo hace ante el emblema de la hoz y el martillo y la pintada de "Biva la Republica" que proscribía la Junta de Censura de La Coruña en 1937. La oscuridad y falta de definición de la copia [DVD 1:10:18] apenas permite percibirlo.

Otra escena en la que podría haber habido intervención censorial es aquella situada al principio de la cinta [DVD 0:15:26] en la que Margot trama con el jefe de sala (Manuel Vico) el robo del casino y la fuga de ambos a Bilbao [ARC 0:18:04 > 0:18:52]. La actitud provocativa de la mujer y la frescura del diálogo podrían haber sido objeto de desaprobación. Esta apreciación quedaría refrendada por la limpieza del corte, que va desde que el hombre afirma que esa noche habrá en la caja cinco mil duros hasta la reunión de los hombres de don Quintín para solucionar de una vez por todas el asunto del Risitas.


Éste es el diálogo perdido:
—Esta noche habrá en la caja más de cinco mil duros. Si los coges, mañana podemos hacer nuestro “viaje de bodas”.
—¡Claro! Y don Quintín, al ver que faltamos los dos, se dará cuenta de quién es “mi esposo”. Y como tú ya estás fichao, nos echan el guante enseguida.
—Bueno, todo se puede arreglar. Coges el dinero esta noche y mañana, en el primer tren, sales para Bilbao. Y yo seguiré viniendo por aquí un par de días más, ¿hace?
—Hombre, así ya…
—¿Te decides?
—Me decido.
—Así me gustan a mí las mujeres.
—Es que por ti hago yo lo que sea.
—¿De verdad?
—Además, que estoy harta ya de aguatar a ese tío.
* * *

Para acabar de rematar el lío, la emblemática escena de la taberna, en la que don Quintín echa a todos los clientes después de que éstos hayan estado coreando las coplas que hablan de su mal genio, está montada incorrectamente en la copia de archivo [ARC 0:33:12 > 0:43:02]. Es una bobina completa que se ha debido de trastocar en el laboratorio o a la hora de realizar el telecine y que en el DVD está correctamente situada [DVD 0:40:35 > 0:49:48] entre la secuencia en que don Quintín decide ir a buscar a su hija a la casilla de Nicasio y la del bar vacío, a consecuencia de la bronca anterior y en la que el camarero Saluqui (Jacinto Higueras) se dedica a marchar comandas complicadísimas, a pesar de la ausencia de parroquianos, para no perder la práctica.


La correcta ubicación de esta escena viene dictada no sólo por la lógica narrativa, sino también por la situación de la escena análoga en el remake que Buñuel realizó en México, La hija del engaño (Luis Buñuel, 1951) y que, salvo las diferencias de localización geográfica y el cambio de costumbres, sigue fielmente la adaptación realizada quince años antes junto a Eduardo Ugarte para Filmófono.

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