domingo, 30 de julio de 2017
jerónimo mihura (13)
El rodaje se prolongará del 19 de diciembre de 1951 al 11 de marzo de 1952. La colaboración entre Jerónimo Mihura y Ulmer tampoco es fluida. El español hace al cabo de los años dos afirmaciones encadenadas parigualmente temerarias: “Ulmer rodaba en inglés unas escenas con los actores norteamericanos y yo otras en español con los españoles. Salvo Paulette Goddard y algún otro que parecía en las dos versiones. Entonces siempre rodábamos con sonido directo”.
Las escenas con actores comunes sólo se ruedan una vez, en inglés. Más tarde se doblarán al castellano. Son las secuencias en las que aparecen los cuatro protagonistas angloparlantes. En cualquiera de las que interviene el doble reparto, básicamente, las que atañen a los tíos de Ezar (Antonio Riquelme y Julia Lajos) y los villanos (Rafael Durán y José Calvo) en la versión española, se resuelven rodando cada toma con el equipo sajón y luego con el español. Es razonable pensar que Ulmer montara primero la escena con los protagonistas y los intérpretes angloparlantes y que, una vez establecido el movimiento y la planificación, entrara el mayor de los Mihura con los actores españoles. Dos excepciones a esta regla: las escenas en casa del recaudador de impuestos Sharkan (Rafael Durán / Thomas Gallagher) y los dos números musicales interpretados por Carmen Sevilla. El mismo procedimiento se sigue en las secuencias que requieren la intervención del doble reparto. En el primer caso, porque en este decorado Sharkan y su sicario Mamud (José Calvo / Leon Lenoir) no interactúan con otros personajes y están interpretados por los españoles Rafael Durán y Pepe Calvo, el primero de los cuales tiene en nuestro país estatus de estrella. De hecho, la escena en la que descubren que la casa ha sido registrada por Ezar tiene algunas variantes en la puesta en escena con respecto a la americana, algo que no sucede en ningún otro momento de la película. Los tíos de Ezar, interpretados en la versión española por Antonio Riquelme y Julia Lajos —el hambre y las ganas de comer, como quien dice—, interactúan en todas sus secuencias con algún actor anglosajón.
Probablemente sea éste el punto en el que más se nota la diferencia entre ambas versiones. Escenas como la de la cesta con la serpiente en la escalera ganan por goleada interpretadas con Riquelme. Lo que en la versión americana se queda en gag más o menos rutinario se convierte por obra y gracia de la expresividad facial y gestual del secundario español en un ejemplo de comedia física.
La publicitada participación estelar de Carmen Sevilla se reduce a dos números musicales en los que es protagonista absoluta y a su presencia testimonial en tres o cuatro escenas. Tanto es así que, en la grabación televisiva de la copia americana que hemos podido ver, ambas canciones han sido amputadas. Las escenas del serrallo se ruedan a partir del 17 de enero de 1952, cuando ya Carmen Sevilla está contratada. Para dar toda la relevancia requerida al momento asisten al rodaje las cámaras de No-Do. Aparece Ulmer dirigiendo a John Boles y Jerónimo Mihura con Rafael Durán. Jack Cox, el director de fotografía, posa junto a la siempre sonriente Paulette Goddard. No-Do ofrece imágenes del ballet y estudiados primeros planos de Paulette Goddard y “Carmelita” Sevilla. La actriz española ha firmado por un elevado número de sesiones y la prensa ha publicitado que protagonizará tres números musicales, que lleva tiempo ensayando sus diálogos para poder recitar en inglés y, sobre todo, el compromiso de ampliar su papel durante el rodaje. No hay tal. Carmen Sevilla reclama lo prometido. Ulmer se encalabrina: jura que ni un solo metro de su actuación aparecerá en la versión de la que él es responsable. Los productores y Jerónimo Mihura median.
De cara a la galería las aguas vuelven a su cauce y los medios publican fotografías de algunas escenas en las que Carmen Sevilla aparece junto a Paulette Goddard y Gypsy Rose Lee (Primer Plano, núm. 601, 20 de abril de 1952). Pero Ulmer cumple su amenaza. Carmen Sevilla canta dos canciones y en una de ellas, además, interpreta una danza oriental. Pues bien, los dos números desaparecen completamente en la versión inglesa... aunque su nombre sigue figurando en posición destacada en los títulos de crédito. Carmen Sevilla se desquitará con las fantasías orientales internacionales al protagonizar junto a Ricardo Montalbán Los amantes del desierto / Gli amanti del deserto (Goffredo Alessandrini, Gianni Vernuccio, Fernando Cerchio y León Klimovsky, 1957) en Egipto, aunque el rodaje en Cinemascope se vio interrumpido por el estallido del conflicto de Suez en octubre de 1956.
Aparte de los lógicos ajustes producidos en el rodaje con actores dobles, las principales alteraciones afectan a varios primeros planos de Paulette Goddard en la escena en la que está aparentemente desmayada, planos, por lo demás, en que la interpretación es directamente farsesca. El ballet final, denominado “la danza del mar”, tiene en la versión española un desarrollo más largo durante la intervención del cuerpo de baile femenino que representa a las nereidas en tanto que suprime prácticamente el solo del bailarín masculino; al contrario que el montaje americano en el que la primera parte se ha aligerado mediante un expeditivo encadenado y en cambio, se ha mantenido la parte del apolíneo Poseidón. Por último, se traslada en el montaje la escena en la que Ezar espía a Sharkan desde la cúpula de su casa. En la versión española se sitúa entre las dos de la construcción del túnel partiendo por la mitad la conversación de Ezar con su tío Omar, en tanto que en la versión inglesa está situada una vez que el falso ciego ha confesado que le paga Sharkan.
El rodaje finaliza en marzo y no se presenta a clasificación y censura hasta el 27 de septiembre, algo totalmente inusual en estos años. Jerónimo Mihura asegura que hubo un montón de problemas con el montaje achacables a la ineptitud de Ulmer en el rodaje: “La rodó de tal manera que, para montarla tuvieron que traer a un montador de Inglaterra y luego otro de Estados Unidos. No había quien montase lo que había hecho. En fin, fue un desastre”. Es una afirmación realmente paradójica conociendo un poco la obra de Ulmer. Podía ser mitómano, aceptar encargos imposibles… pero nunca fue un chapucero. En fin, que todo este baile de montadores tendrá que ver con las dos versiones y con el montaje del sonido directo.
domingo, 26 de abril de 2026
una montadora en el campo minado de las coproducciones
el primer crédito de Teresa Alcocer como ayudante de montaje de Juan Pallejá
en El hombre que las enamora (José María Castellví, 1944)
El Diccionari del Cinema a Catalunya de Joaquim Romaguera i Ramió y Miquel Porter Moix ofrece el siguiente perfil biográfico de la montadora Teresa Alcocer (Barcelona, 1921 - Granollers, 1999)...
Comenzó en 1939 como ayudante de Joan Pallejà y Antoni Cànovas y, a partir de Muchachas de Bagdad / Babes in Bagdad (1952, Edgar G. Ulmer y Jerónimo Mihura), como montadora jefe. Asociada a la industria barcelonesa, durante la década de 1960 colaboró asiduamente en las coproducciones internacionales de los estudios Balcázar, si bien dedicó una especial atención a los jóvenes directores independientes del momento, como Pere Portabella (Nocturno 29, 1968, y sus cortos rodados en la clandestinidad), Ramón Masats (Topical Spanish, 1970) y, muy especialmente, Jaime Camino [...]. En 1985 recibió el premio de Cinematografía de la Generalitat por el montaje de Karnabal (1985, Carles Mira y Comediants) y Un parell d’ous (1984, Francesc Bellmunt).
Está bien: traza un retrato más o menos completo y destaca lo que de más prestigioso pudiera haber en su filmografía. Eso sí, se obvia la relación con los dos cineastas junto a los que empezó y con los que estuvo en contacto profesional a lo largo de las cuatro décadas en las que se mantuvo activa como montadora jefe: Miguel Iglesias y José Antonio de la Loma. Probablemente influyera su contacto con este último para que ingresara en el equipo de los Balcázar en el momento en que los peleteros metidos a peliculeros impulsan su actividad y se lanzan en tromba a sacar el máximo provecho de la normativa de coproducciones aprobada por José María García Escudero. [“Orden de 19 de agosto de 1964 para el desarrollo de la cinematografía nacional”, en el Boletín Oficial del Estado, núm. 210, 1 de septiembre de 1964, págs. 11461-11466.]
La nueva legislación se desarrolla para que haya jefes de equipo nacionales a fin de que la película pueda obtener la nacionalidad española y las subvenciones aparejadas a tal condición, que en el peor de los casos equivalen a un quince por ciento de la taquilla obtenida durante los cinco primeros años de explotación. Atrás quedaron los tiempos en los que el Sindicato Nacional del Espectáculo exigía que hubiera en cada coproducción un profesional español con el estatus de adjunto al foráneo. Realizadores y operadores son demasiado visibles como para andarse con cambalaches. En cambio, el apartado de guionistas y montadores se convierte en auténtico patio de Monipodio a la hora de elaborar los créditos para cada país. Nada se puede dar por sentado consultando únicamente los títulos de cabecera de las copias españolas.
Un tercio del centenar y medio de películas que montó Teresa Alcocer fueron coproducciones, en su mayoría, con Italia y rodadas en Techniscope en los estudios de los Balcázar, donde ostentaba el cargo de montadora jefe. Como era de prever, en la mitad de las coproducciones con Italia, Francia o Alemania los créditos no coinciden. Se llevan la palma las películas cofinanciadas entre Balcázar y Cineproduzioni Associate, donde sistemáticamente aparece como editor Jordan B. Mattews, uno de los alias de Bruno Mattei, cada vez que en las copias españolas dice que la montadora es Teresa Alcocer. Es de suponer que, dependiendo del país que llevara la batuta en la producción, el montador local se hiciera cargo de la edición completa de la película, en tanto que el otro se limitara a colocar la cabecera en su idioma, sincronizar el doblaje y hacer los ajustes requeridos por la censura.
Siguen, salvo error u omisión, las cartelas que he podido localizar de las coproducciones cuyo montaje fue firmado por Teresa Alcocer. Para confirmar lo que dicen las cabeceras he confrontado lo que dicen los créditos con los datos oficiales que en Italia proporciona Anica, en Francia Cineressources y en Alemania Filmportal.
en las bases de datos italianas consta que hicieron el trabajo a medias Mario Serandrei y Teresa Alcocer, pero en los créditos solo aparece el primero
en las copias españolas dice que es la autora de la “versión española”, pero que la montadora es la ignota Helga Tschewski; sin embargo, en Filmportal.de figura como editor Steven Collins
en cuyas copias alemanas figura Walter Wischniewsky
en cuyas copias internacionales Alcocer figura con zeta
en cuyas copias italianas figura Amedeo Giomini
Dos vivales en Fuerte Álamo / I due sergenti del generale Custer (Giorgio Simonelli, 1965)
en cuyas copias italianas figura Franco Fraticelli
en cuyas copias internacionales figura Roberto Cinquini
en cuyas copias italianas figura Roberto Perpignani
en cuyas copias italianas figuran Juan Oliver y el realizador Tinto Brass
en cuyas copias francesas figura también Claude Gros y en las italianas Vincenzo Tomassi
Gentleman Jo / Gentleman Jo... uccidi! (Giorgio Stegani, 1967),
según las copias francesas en colaboración con Graziella Zitta
Los profesionales de la muerte / Professionisti per un massacro (Fernando Cicero, 1967)
en cuyas copias españolas e italianas figura como supervisor de montaje Renato Cinquini
Una ladrona para un espía / Spia spione (Bruno Corbucci, 1967)
en cuyas copias italianas figura que el trabajo ha sido supervisado por Franco Attenni
cofirmada con Bruno Mattei
en cuyas copias italianas figura Renato Cinquini
El rublo de dos caras / Le Rouble a deux faces / The Day the Hotline Got Hot (Étienne Périer, 1968)
en cuyas copias francesas figura René Lichtig
Sonora / Sartana non perdona (Alfonso Balcázar, 1968)
en cuyas copias italianas figuran Vincenzo Tomassi y Teresa Alcocer
Hijo de pobres y deshonestos padres... Le llamaban Calamidad / I bandoleros della dodicesima ora (Alfonso Balcázar, 1972)
Judas... ¡toma tus monedas! / Attento, gringo... é tornato Sabata (Pedro L. Ramírez, 1972)
La casa de las muertas vivientes / Il cadavere di Helen non mi dava pace (Alfonso Balcázar, 1972)
El retorno de Clint el solitario / Il ritorno di Clint il Solitario (Alfonso Balcázar, 1972)





















































